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Archive for 16 septiembre 2010

Biel, durante su discurso en las Cortes de Aragón
Biel, durante su discurso en las Cortes de Aragón

 

Sr. Presidente, Señorías, Sr. Presidente del Gobierno.

Quiero comenzar agradeciendo a mi grupo parlamentario su confianza y la libertad que me da para intervenir en esta sesión.

Porque reconozco, Señorías, que en este tipo de debates no suelo cumplir el guión. Esta vez por tres razones:

1ª. Porque no me corresponde el papel de Presidente, ni mucho menos el de oposición. Ellos sí han hablado sobre muchos temas cuya ausencia posiblemente advertirán en mi intervención. Pero comprenderán que no debo agotar mi tiempo reiterando lo ya dicho, por el Presidente del Gobierno, con el que voy a culminar la coalición de más larga duración de la  España democrática.

2ª. Porque debo decir algunas cosas no habituales en estos debates (que gustarán más o menos) pero no quiero caer en la rutina que mata las ilusiones políticas y aleja a los ciudadanos de sus representantes. (Aunque, después, esta realidad no se refleje en las urnas).

3ª. Porque no voy a desaprovechar la oportunidad de participar en el último debate importante de esta Legislatura. (o mejor dicho, de tres Legislaturas). Desconozco si será o no mi último debate, después de 28 años en este Parlamento. Sí lo es, en su caso, Sr. Iglesias, por voluntad propia, pero, no tema, que aunque es verdad que nadie es imprescindible, nos acabarán echando de menos. Especialmente a usted: ¡no sabe el socialismo lo que le debe al Sr. Iglesias!

Aquí aprovecho para hacer un inciso y me remonto al año 1999, cuando para asombro de algunos, se formó el actual gobierno PSOE-PAR.

No sobra recordar a sus Señorías, que en 1999 la izquierda tenía más diputados que el PP (29 frente a 28) y que, sin embargo no pudo o no quiso formar gobierno. Una pregunta flota en los deseos de algunos: ¿ Lo conseguirá la próxima Legislatura?. ¿Tendremos un tripartito a la aragonesa dentro de 9 meses ?

No es necesario que sus Señorías (y miro ahora al PP) me recuerden la frustrada opción del Gobierno PP-PAR. En aquella fecha fue imposible.

Si quieren saber las razones lean los debates del Estado de la Comunidad de la Legislatura 95-99. Quien vino después hizo exactamente lo contrario.

Reconozco SS que desde aquellas fechas, verano del 99, tengo “irritada” a una parte de la derecha. (Por supuesto la que no vota al PAR).

Pues bien, de cara al próximo futuro, resulta oportuno recordar que siempre serán necesarios los pactos, y que tal y como demuestra la experiencia, solo desde el centro (o con la participación del centro) es posible conformar gobiernos estables (incluso aún sin mayoría absoluta, como el de 1999)

Estables, de amplia base representativa y moderados. Es decir que gobiernen para todos y no solo para una parte de la sociedad, sea esta la derecha o la izquierda (división que desgraciadamente aun separa radicalmente a muchos aragoneses).

Ya habrán adivinado sus Señorías que reclamo para mi partido, el PAR, la patente de centro (el clavillo del abanico del que hablé hace unos días) y por supuesto la del aragonesismo. (Entre otras cosas y espero que no se molesten, porque ser aragonesista y de izquierdas, es imposible).

Por ser de centro y aragonesista, considero que el PAR es el mayor valor político que tiene Aragón, aunque no siempre se haya reconocido así  (posiblemente porque tenemos pocos amigos con poder social o influencia bastante).

Nunca lo tendremos fácil en el PAR, mientras cuente más votar en negativo (para que no gobierne el otro), que votar en positivo (apreciando los valores de moderación, eficacia y estabilidad). Por cierto, si no la valoran para qué la quieren.

De la constatación de esta realidad (y su transposición mediática) hemos sacado algunas conclusiones

Por eso aprovecharemos este debate para hablar no solo de cómo está la comunidad, sino de lo que habría que hacer, desde nuestra perspectiva, ante la oportunidad de unas nuevas elecciones, para que Aragón y los aragoneses mejoren su posición.

Del estado de Aragón, han hablado el Presidente y los portavoces de la oposición. Del futuro hablaré yo. Al menos lo intentaré.

El actual Gobierno de coalición PSOE-PAR ha marcado una época que puede darse prácticamente por terminada. Nos queda únicamente aprobar el presupuesto de 2011 y estaremos ya en plena campaña electoral. Así acaba la Legislatura: cumpliendo nuestros compromisos.

Pusimos fin a una época convulsa de la reciente historia de Aragón (recuérdenla sus señorías) y además, con nuestra aportación decisiva, este Gobierno ha hecho posible muchas ideas, proyectos y realidades a las que me referiré después. (Y a las que también ha hecho mención el Sr. Presidente).

Pero, repasen mentalmente sus Señorías y sean sinceros: ¿cuántos de esos proyectos no se hubieran realizado si el PAR no hubiera estado ahí ?

Sin embargo, Sr. Iglesias, reconozcamos que todavía no hemos logrado algo que, en mi opinión, debería ser el mayor reto de futuro de las fuerzas políticas de Aragón (desde luego lo será para el PAR): sacar a Aragón de la media.

Por supuesto que estar en la media en todo (como el caldo de pollo, que no sienta mal a nadie) no es malo, pero Aragón merece más.

Es cierto que, en una buena parte, la falta de peso político de Aragón es consecuencia directa de la poca población, es decir pocos votos, 13 diputados, (les recuerdo que el PSOE sólo en Andalucía y Cataluña suma 56), pero también de una cierta tendencia acomodaticia a no querer destacar para no darse a entender (también de esto hemos sacado conclusiones).

Este reto (sacar a Aragón de la media) cambia las circunstancias y las necesidades políticas de esta tierra. Ya nada puede ser igual.

Pues bien, Señorías. ¿qué valoración hace el PAR de los casi 12 años de Gobierno de coalición ?

1º. Es evidente que tenemos más posibilidades de autogobierno, gracias sobre todo a un buen Estatuto de Autonomía (2007), en cuyo desarrollo los aragoneses deberíamos poner todas nuestras ilusiones y esperanzas (aunque en las encuestas no aparezca el Estatuto como prioridad de los aragoneses).

Sin embargo, apliquen los partidos políticos de esta Cámara toda su potencia sobre este punto de apoyo (el Estatuto) y, sin apenas resistencia, sacarán a Aragón de la media. Descubrirán así la ley de la palanca.

Además, gracias al autogobierno, Aragón gestiona los servicios esenciales que más interesan a los ciudadanos: sanidad, educación, servicios sociales, vivienda, transportes, gestión del agua y energía, etc.

Tenemos más competencias (Justicia, Policía) y más en fase de negociación. (Inspección de trabajo, becas, aeropuertos…)

Nos hemos organizado internamente “la casa” como era más adecuado, teniendo en cuenta nuestra realidad histórica y territorial, a través de la comarcalización. Programa que por cierto no se ha incrementado ni si quiera el IPC en los últimos años.

Gracias al Estatuto hemos entreabierto un portillo, la bilateralidad con el Estado, por el que deberíamos pasar todos.

Solo la idea de bilateralidad con el Estado, plenamente constitucional, y a pesar del creciente tirón centralizador, nos permitirá resolver muchos de los contenciosos históricos que tenemos pendientes (añadan aquí sus Señorías todos los asuntos que consideren de interés: infraestructuras, comunicaciones, oposición a los trasvases, agua, bienes, archivo, minería del carbón, etc.). De todos ellos han hablado sus Señorías esta mañana. Sin soluciones, salvo meras declaraciones voluntaristas.

2º. Hasta la crisis, Aragón tuvo un crecimiento económico por encima de la media nacional. Ahí están los datos que lo demuestran y en cuyo detalle no voy a entrar por falta de tiempo.

Si les recordaré que en Aragón cada día acuden al trabajo 115.000 personas más que en 1.999. Que Aragón tiene 5,5 puntos menos de paro que la media nacional. Que en los últimos 10 años la riqueza de Aragón casi se ha duplicado y que hasta finales de 2.009 no alcanzamos el mismo nivel de deuda de 1.999.

3º. En estos casi 12 años se han puesto en marcha proyectos que eran impensables en 1.999.

Recorran Aragón y los verán. Y la mayoría están fuera de Zaragoza (así se equilibra el territorio). MOTORLAND, DINOPOLIS, WALQA, PLAZA, PLATEA, EXPO, Aeropuertos de Huesca y Teruel, actuaciones urbanas en Teruel, RTVA, Plan de Depuración de Aguas, Plan Red, Energías Renovables (les recuerdo que en sólo ocho años hemos instalado más megavatios de energías limpias que en todo el siglo XX de hidroeléctrica), gratuidad de la educación infantil, Universidad San Jorge, 40.000 alumnos más en educación desde que se trasfirieron las competencias, 100.000 beneficiarios más en sanidad, un Banco de Sangre y Tejidos y la única Comunidad autónoma con la sanidad unificada.

Nada de esto hubiera sido posible en un estado centralizado, con gobernadores civiles. Ha sido el estado de las autonomías el que ha hecho posible la España más equilibrada de las dos últimas centurias, y a la mitad de coste en porcentaje de PIB del estado francés.

Y si, además, recorren los pueblos y ciudades de Aragón, comprobarán sus Señorías el cambio a mejor que han experimentado. Aunque no quieran reconocerlo. Se asombrarían de algunas realidades. Aunque ya sé que nunca será bastante. Y gracias sobre todo a los miles de aragoneses y aragonesas que se incorporaron a las listas municipales en los últimos 32 años, todos los cuales, salvo contadísimas excepciones, hicieron bien su trabajo.

4º. El Gobierno y la Administración de Aragón han realizado una buena gestión de lo público y propiciado, también, aunque aún sean necesarias medidas para mejorarla y facilitarla, la iniciativa privada, sin la cual Aragón sería menos de un tercio de lo que es.

Señorías: no me atrevería a decir que hemos actuado con la diligencia de un buen padre de familia, pero casi. Desde 1.999 todos los Presupuestos se han aprobado en tiempo y forma. Ha habido una buena producción legislativa y se ha atendido más a la oposición que en ninguna otra Legislatura anterior.

Los servicios funcionan razonablemente bien (más y mejor que cuando dependían del Estado) y no ha habido escándalos dignos de mención achacables al Gobierno.

Se han hecho esfuerzos para hacer frente a la crisis, de acuerdo con nuestras competencias (OPEL, por ejemplo). Así hemos reducido los gastos corrientes en la medida de lo posible, pero eso sí, sin afectar, por ejemplo, al mayor generador de gasto corriente: el Servet. Pongo este ejemplo porque para algunos la única solución de la crisis es reducir los gastos corrientes, cuando en realidad son los que sustentan los servicios esenciales como la sanidad, educación ó servicios sociales.

Es cierto que hay que ayudar más a los pequeños y medianos empresarios, a los autónomos y agricultores, para así atender mejor a los parados: creando empleo. Y todo ello, sin por supuesto, aumentar la presión fiscal.

En fin, de todos estos temas han hablado el Presidente y la oposición. Coincido con el presidente en que Aragón saldrá antes y mejor de la crisis que otras comunidades.

Si el PAR no hubiera estado ahí, muchas de las realidades de estos 12 años no hubieran sido posibles. A pesar de los errores que hayamos podido cometer. Sólo se equivoca el que trabaja. (Aún recuerdo la oposición a MOTORLAND. Ahora todos se han subido a la moto)

Señorías es cierto que los llamados “partidos grandes” no necesitan trabajar para que los voten. Aunque nos les viene mal un acicate. Los más pequeños debemos esforzarnos más, con más ideas, más imaginación, más trabajo. Creo sinceramente que somos más rentables para los aragoneses.

Ha habido, por supuesto, las consabidas críticas de la oposición dirigidas especialmente a resaltar o exagerar (atendiendo al guión) lo que resulta mediáticamente más vendible, aunque no siempre resulta lo más importante.

Sin embargo, tengo la impresión de que esa oposición no ha hecho todavía esfuerzo supremo para presentarse como alternativa. Espero verla en la próxima campaña electoral.

Campaña electoral que, por cierto, se presenta muy interesante y prometedora.  Por ejemplo: las anunciadas candidatas del bipartidismo, que se fueron a Madrid para participar en la política nacional, volverán a Aragón para seguir haciendo la misma política nacional ? Aragón no puede ser gobernado por la política nacional.

Estaremos muy atentos a la solución de esta incógnita. Muy atentos. Nos interesa mucho esta cuestión.

Señorías: a Aragón no lo puede gobernar la política nacional, aunque desde Aragón queremos hacer política nacional. Este es un matiz muy importante.

Hablemos de futuro.

¿ Cómo encara el PAR las próximas elecciones autonómicas y municipales?. ¿ Bajo qué parámetros? ¿Con qué condiciones?

Reconozco que nuestro “histórico papel” de centro decisivo, para irritación de más de uno, nos coloca en una posición privilegiada, aunque también incómoda,  por la responsabilidad añadida que conlleva. Ello nos ha creado más de un desencuentro y más de un enemigo.

Sé también que lo que salga de las próximas elecciones dependerá, por supuesto, de los resultados en las urnas, pero también del papel que pueda corresponderle al PAR. (Adivino que si el PAR no tiene un papel determinante, gobernará la izquierda. Por supuesto es una mera opinión aunque bastante fundada).

Dicho lo cual, supongo que sus Señorías estarán ahora muy atentos a lo que diré a continuación.

Empezaré diciendo que en los nuevos tiempos que se avecinan (nuevas circunstancias y nuevas necesidades), al PAR (y desde luego a mí) no nos interesa estar en un Gobierno que sea mero administrador o delegado de otros (sean éstos los otros o los unos) y que, por tanto no afronte con decisión los siguientes cinco puntos:

Primero. Doy por supuesto que estas Cortes de Aragón son fervientes partidarias del desarrollo del Estatuto de Autonomía hasta sus últimas consecuencias. Con el único límite de la Constitución. Si no diera esto por supuesto no sé qué estaríamos haciendo aquí sentados en estos escaños (aunque reconozco que algo de ingenuo tengo).

Desarrollar el Estatuto significa la actualización de los derechos históricos para afirmar y proteger la identidad aragonesa (incluida la creación de la Academia Aragonesa de la Historia con todas sus consecuencias).

Significa un acuerdo bilateral económico financiero con el Estado que sea alternativo o complementario al sistema general de financiación.

Significa la negociación de las inversiones prioritarias para que el Gobierno Central las incluya en los Presupuestos Generales del Estado (hoy el Gobierno Zapatero está perdiendo la última oportunidad de cumplir el Estatuto).

Significa garantizar la ejecución de las infraestructuras de interés general del Estado mediante la gestión por Aragón, de los remanentes no ejecutados, incluida la ejecución de las obras de interés general  mediante la fórmula de convenios. El coste de todas las obras pendientes del Pacto del Agua cuesta la tercera parte de lo que costó la Terminal 4 de Barajas, es sólo un dato.

Significa la gestión por Aragón de la reserva hídrica del Ebro de 6.550 Hm3.

Significa además, el desarrollo del Derecho Foral de Aragón (ejemplo: custodia compartida) o la asunción de nuevas competencias y de mayor calidad, etc., etc.
No se puede ningunear la Comisión Bilateral.

Segundo. El valor de nuestro territorio. Que es hablar de recursos, medio ambiente, agua, energía, comunicaciones. Incluso de aprovechar una situación estratégica envidiable.

Puede haber territorio sin personas, pero no puede haber personas sin territorio.

El hombre no solo hace su historia, sino también su geografía, dando al espacio un sentido.

En consecuencia, consideramos básica e innegociable la consolidación y desarrollo de una política de organización territorial clara, basada en las previsiones del Estatuto de Autonomía, en el reconocimiento del interés general de Aragón como superior a los legítimos intereses locales y en las necesidades de futuro de nuestro extenso, despoblado y desequilibrado territorio.

No hay autonomía sin autoorganización territorial.

Esta vez, Señorías, no habrá pacto global en el territorio con una única fuerza política en concreto, para la formación de los gobiernos municipales, comarcales y provinciales, con base en las 700 candidaturas municipales que el PAR presentará las próximas elecciones (ni se cumplen siempre ni consiguen su efecto multiplicador).

Sin extenderme en demasía, resumiré la posición del PAR en esta materia proponiendo para ello, entre otras cosas, la aprobación de al menos las siguientes leyes:

1º. Ley de distribución de responsabilidades administrativas entre las entidades locales aragonesas (municipios, comarcas y provincias), tal y como prevé el Art. 85-3 del Estatuto.

Dicha atribución de competencias se hará al nivel más apropiado atendiendo a la proximidad al ciudadano. La referencia principal serán los municipios (según su población) y las comarcas. De esta forma habremos conseguido, por fin, encajar a las actuales Diputaciones Provinciales en el modelo territorial y autonómico, atribuyéndoles exclusivamente competencias de cooperación, asistencia y prestación de servicios a municipios y comarcas. (para espacios… los comarcales)

2º. Ley de Elecciones a los Órganos de Gobierno de las comarcas y provincias (Art. 71,5 del Estatuto)

Para que la elección de los consejos comarcales corresponda a los vecinos mediante sufragio universal, libre, igual y directo.

Y para adaptar la organización provincial a la nueva realidad territorial, haciendo que el órgano de Gobierno de la provincia (Corporación provincial) represente a todas las comarcas de su ámbito territorial y no a los antiguos partidos judiciales.
Con esta Ley se reducirán en un tercio los cargos locales de Aragón (277 menos).

3º. Ley de Capitalidad (Art. 87 del Estatuto) por la que se regulará el régimen especial del municipio de Zaragoza y,

4º. Una vez desarrollado todo el proceso de comarcalización (con las modificaciones propuestas) y aprobada la ley de Capitalidad la resultante será la creación de la Comarca Central de Zaragoza.

El resto de las cuestiones que afectan a la organización y ordenación del territorio ya las conocen sus Señorías por otros debates.

Tercero.

Que Aragón crezca en España.

Reivindicamos el papel histórico de Aragón en la conformación de España y desearíamos que Aragón recuperara la principalidad perdida.

Para ello, dedicaremos nuestra atención a la política nacional, pero desde Aragón. No somos un partido local. Tuvimos diputados y senadores, incluso en las Cortes constituyentes y volveremos a intentarlo en las próximas elecciones generales, a las que prestaremos el máximo interés.

Quien gobierne en España deberá tener muy en cuenta a Aragón, respetando nuestro Estatuto en el marco constitucional y reconociendo que la lealtad histórica de Aragón a España nos dá derecho (más que a otros) a que se potencien unas relaciones bilaterales fructíferas para ambas partes. Relaciones que sienten las bases para la solución de la mayor parte de los contenciosos históricos y culmine de una vez por todas la realización de las siempre presentes reivindicaciones de esta tierra.

En definitiva una España donde los Poderes Generales del Estado ejerzan sus competencias y las Comunidades Autónomas las suyas. Pero ni dos Españas, ni dos modelos de Estado.

Cuarto:  La crisis

Señorías: en mi opinión, para gestionar bien una radical y eficaz política anti-crisis es necesario aceptar previamente tres ideas básicas:

1ª idea. Cualquier “solución” de la crisis pasa por aceptar las leyes de la economía de mercado y de la empresa. La empresa es la única capaz de crear empleo que, por cierto, es la única solución para el paro. No hay otra. Lo demás es pura demagogia: el peor mal de la democracia (los corruptos, un día u otro, acaban en la cárcel, los demagogos no). Las políticas de izquierda no han sacado nunca a los países de la pobreza, aunque les encante abatir la riqueza…

Es en consecuencia absurda la reiterada confrontación entre lo público y lo privado (a la que tan propicio es este Parlamento).

Elegir este modelo (la suma de lo público y lo privado) implica ejecutar una serie de medidas concretas que es imposible explicar ahora, pero que afectarían a todos los aspectos de la acción política: nuevas formas de gestión de las Administración pública, educación y formación profesional, sanidad y servicios sociales, políticas de empleo, vivienda, ejecución de obras públicas, gestión de servicios, etc., etc.

Un ejemplo: el Decreto Ley de medidas administrativas, para facilitar las iniciativas no ha tenido todo el recorrido que pretendíamos. Sin embargo, habrá que seguir insistiendo en ese camino: que no es otro que facilitar la puesta en práctica de las ideas, no poniendo tantas trabas administrativas, reduciendo plazos, etc.

Y algo fundamental: quien va a crear empleo debe saber cuál es su futuro a plazo medio (a eso se denomina predictibilidad). Qué duración tendrán las normas que regulan las relaciones laborales, qué modelo de formación profesional, qué impuestos le van a afectar, qué política energética, si tiene o no que hacer un plan de pensiones, etc.

Estas políticas no pueden estar sometidas a los vaivenes de los gobiernos de turno.

Por eso es tan importante estar de acuerdo en el modelo económico y social. Las revoluciones, pendientes…pero para siempre.

2ª idea. Es necesario aprovechar las oportunidades de esta crisis. Las medidas más atrevidas son las más seguras.

Aunque no es la primera vez que digo esto desde esta tribuna, sin embargo, en este momento, muchas ideas, por atrevidas que fueran, serían aceptadas por la opinión pública. A eso se llama hacer de la necesidad virtud.

A modo de ejemplo, para que sus Señorías comprendan lo que quiero decir. Sería conveniente que a nivel nacional y autonómico se replantearan cuestiones como las siguientes:

El papel de las Administraciones públicas y su dimensión (creo en la externalización y en la conveniencia de congelar una parte de la oferta de empleo público).

Consecuentemente, es necesario revisar también el papel de los sindicatos y otras organizaciones intermedias.

Adecuar las pensiones a su futuro. En un país, España, donde la esperanza de vida es de más de 80 años, no se puede plantear un sistema de pensiones como en la Alemania de Bismark (inventor de las pensiones) donde se jubilaban a los 60 pero se morían a los 55 años.

Es necesario que la formación profesional recupere su crédito social. Para ello deberían prestarla, sobre todo, instituciones “con solera”, sin me permiten la expresión.

Decidir ya la cuestión de la energía nuclear.

Garantizar la estabilidad en el modelo impositivo, prestando atención, en todo caso, a las tasas y precios públicos o determinados impuestos especiales.

Porque, Señorías, todos los servicios no pueden ser gratuitos para todos. Ni siquiera lo es la comida, como afirmaba un político británico.

Tampoco se puede tratar igual a los desiguales.

Sí, por tanto, al copago en sanidad (según nivel de renta) y nada de libros de texto gratuitos para los que tienen rentas altas.

Y los gastos de farmacia?

No es asumible que el 30% de la población gaste el 70% de la farmacia. La mitad de la cual, por cierto, acaba en la mesilla de noche o en el cubo de la basura.

Y las relaciones laborales?

No hay que tener miedo a los conceptos de movilidad,  productividad y competitividad.

Y, por supuesto, hay que desjudicializar las relaciones laborales.

Aunque la educación merece una atención especial, me limitaré a decir (y espero que me entiendan) que se educa en los valores democráticos, pero no por votación. Ese modelo conduce a la mediocridad.

Y, por cierto, la educación concertada es un servicio público (lo digo por los reiterados debates en este Parlamento sobre este tema).

3ª idea. Tener en cuenta la dimensión regional de la globalización. Es la perspectiva regional la que explica la relación entre globalización (o formación de la nueva economía), urbanización (fueron las ciudades las que generaron todo el desarrollo social durante miles de años), industrialización, nuevas tecnologías y desarrollo económico, social y político.

Ello implica no admitir ya la dicotomía entre lo rural y lo urbano y hablar, en consecuencia, de ciudad región global, sobretodo en Aragón.

Todo ello significa que Aragón no es solo una parte importante de España (que lo es) sino que la referencia regional (incluida su consecuencia política) es fundamental para su desarrollo y para hacer frente a la crisis. Así qué podemos hacer desde la perspectiva regional para salir de la crisis?.Valgan algunas medidas:

Agilizar la gestión de las administraciones públicas y reducir su tamaño. Pero no solo en la parte del iceberg que se ve (por ejemplo, número de consejerías ó asesores) sino también en la que no se ve. (fue esta parte del iceberg la que hundió al Titanic). Ya me entienden Señorías.

Elaborar presupuestos novedosos adecuados a la crisis, sin inercias ni derechos adquiridos de nadie. Más acordes con las necesidades de hoy que de ayer.

Facilitar las inversiones y la gestión empresarial, atendiendo especialmente a PYMES, autónomos y agricultores, con el objetivo de crear empleo.

Desarrollar políticas radicales en materia de energía y recursos, investigación y nuevas tecnologías, turismo, logística, nueva agricultura, etc.

Creando riqueza no solo se sale de la pobreza, sino que se crea empleo y se generan más recursos para destinar a educación, sanidad, servicios sociales, prestaciones por desempleo, o a inversiones.

Señorías, no es cuestión de más impuestos o hechos imponibles sino de más contribuyentes que puedan pagar los impuestos y por cierto, si quieren crear impuestos nuevos que sea a cambio de suprimir, por ejemplo, el de sucesiones y donaciones (medida dirigida directamente al apoyo de las familias, siempre tan olvidadas).

Quinto.-

Hemos hablado del autogobierno de Aragón en el marco de las Constitución, del territorio, del papel de Aragón en España, de la crisis económica.

Ahora hay que hablar de la necesidad de reforzar el papel de las políticas de centro en Aragón. Tanto desde el punto de vista ideológico como posicional. Nunca como ahora se han echado en falta los valores de la transición.

Frente al creciente bipartidismo, político y mediático Aragón necesita más que nunca lo que el PAR representa: estabilidad, centro, aragonesismo, moderación.

Por supuesto, si los aragoneses lo quieren. En caso contrario, tomaremos buena nota y actuaremos en consecuencia.

Señorías. No hay muchos partidos como el PAR en España.

Algunos incluso adolecen del sentido del Estado del Partido Aragonés.

Y ahora, perdonen esta pequeño confesión:

Es evidente que hemos hecho por Aragón el doble de lo que normalmente hubieran hecho otros con los votos del PAR. ¿ Qué más podíamos hacer con 9 diputados en estas Cortes ? 9 de 67.

Posiblemente no hemos sabido transmitir todavía a los aragoneses lo que Aragón hubiera conseguido con 20 diputados del PAR en estas Cortes y un par de diputados en el Congreso.

Es posible que estar tanto tiempo en el Gobierno (aunque menos que el PSOE en Andalucía, el PP en Castilla, CIU en Cataluña o el PNV en el País Vasco) ha podido desvirtuar el verdadero papel de mi partido. Que no ha sido otro que garantizar la estabilidad de los gobiernos y hacer país, hacer Aragón, en España.

La imagen que algunos, más o menos interesadamente, propagan de nosotros no es la verdadera.

Pero como tenemos pocos medios para contrarrestarla, cargamos con ese “san Benito”. Aunque ya nos cansa tanto peso.

Que si solo nos interesa el poder, como si los demás partidos hicieran política para estar en la oposición.

Que si somos una especie de oficina de colocación (el mayor error que puede cometerse en política), cuando son otras organizaciones quienes tienen ese único objetivo.

Que si pactamos indistintamente con unos u otros. El día que no lo hagamos verán los resultados. Y será más pronto que tarde.

Señorías, voy a terminar.

Es mi obligación, como Presidente del PAR, precisamente en este debate, cuando termina una época y empieza otra, analizar y prever los interesantes escenarios políticos aragonés y nacional, que se adivinan para el futuro más inmediato.

Y, por supuesto, predeterminar, en la medida de lo posible, el papel que en ambos escenarios (aragonés y nacional) puede corresponderle a mi partido, el Partido Aragonés (por cierto, ya nos gustaría tener un Conde de Aranda en Madrid y un Pignatelli en Aragón, actualizados por supuesto).

Lo que es evidente es, que el papel del PAR será iniciativa del PAR y no atenderemos a ningún otro guión.

Además, consideramos necesario llamar la atención de los aragoneses para que perciban mejor lo que Aragón se juega en la próximas elecciones autonómicas y municipales, y valoren, en consecuencia, el papel del PAR (esa es mi obligación, pase lo que pase).

Pues bien, Señorías, ¿ creen que se puede desarrollar el autogobierno de Aragón hasta donde permite la constitución, organizar y ordenar el territorio y sus recursos, hacer que Aragón cuente en España y desarrollar políticas de centro aragonesista sin la participación principal del PAR ?.

¿ De qué serviría nuestra presencia en un gobierno sin esa condición?. Para que muchos dijeran: ¿más de lo mismo? ¿A pesar de las nuevas circunstancias y necesidades de Aragón?

No queremos volver a ser fuerza auxiliar de nadie ni nada que no sea Aragón.

Y lo mismo que pedimos que Aragón recupere su principalidad perdida en España, pediremos a los aragoneses que el Partido Aragonés recupere su principalidad perdida en el Gobierno.

Si lo conseguimos, estaremos, en caso contrario, consideraremos que los aragoneses no quieren que estemos, y no estaremos.

Y, a partir de aquí, Señorías, los aragoneses tienen la palabra y el voto. Como siempre. Y que dure.

GRACIAS

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